La meta nunca fue convertirte en una persona fitness. La meta era sentirte bien en tu propio cuerpo, sin que el fitness se apodere de tu vida. Todo lo de abajo existe para que eso pase.
Entrenamiento, comida, comunidad y coaching en un solo lugar. Hecho para mantenerlo, no para presumirlo.
15, 30 o 45 minutos, donde tengas un poco de suelo. Una kettlebell o tu propio peso. Tu horario, no el nuestro.
Bases de combate, agilidad, movilidad. Cosas que tu cuerpo se queda para siempre, no solo números en un registro.
Recetas con inspiración Michelin, simplificadas para una cocina de casa. La vida es muy corta para el brócoli triste.
Entrena con gente que lo entiende. Aprieta un poco más, pásalo bien y nunca lo hagas solo, a menos que quieras.
Progreso, rachas y estadísticas sin convertir tu vida en una hoja de cálculo.
Cero postureo, cero egos. Todo el mundo aquí solicitó entrar, una persona dijo que sí, y se nota en cómo se tratan.
Sesiones cortas a las que de verdad puedes seguir apareciendo. Ese es todo el juego, y todo el mundo finge que no.
Pelea, muévete, estira y construye una potencia que importa cuando dejas de entrenar. En tu vida real.
Nutrición que da resultados sin la condena del pollo con brócoli.
Entrenar, comer, recuperarte y gente. Una app en vez de cinco pestañas y un complejo de culpa.
Sin niveles, sin funciones bloqueadas, sin ventas sorpresa. Si estás dentro, estás dentro del todo.
Taz Skylar pasó de cero a dos cinturones negros y una cocina a nivel Michelin. Los métodos que funcionaron están dentro. La miseria no.
Sesiones divertidas, basadas en habilidades, que puedes hacer en cualquier sitio en 30 minutos o menos. Entrena porque quieres, no porque una app te hizo sentir culpable.
Nutrición construida alrededor del sabor, no de la restricción. Recetas de nivel chef, simplificadas. Sin brócoli hervido, sin preparar comidas tristes.
Sin dietas milagro. Sin tonterías de "cuerpo de verano". Solo hábitos que de verdad puedes mantener cuando se pasa la novedad.
Si no se disfruta, no dura. Nos obsesiona que lo pases bien para que de verdad quieras volver mañana, y pasado.
Odio entrenar encerrado. Pero me encanta sudar.
Esa contradicción es donde empezó NOTFIT. Taz Skylar se puso más sano persiguiendo las partes que amaba, no machacándose con entrenamientos que odiaba. NOTFIT embotella eso: los métodos que de verdad funcionaron, menos la miseria.
Taz Skylar, la inspiración detrás de NOTFIT
Una membresía cubre todas las plataformas. La misma cuenta, el mismo progreso, donde sea que inicies sesión.
En la App Store. Entrena en el autobús, cocina desde tu teléfono, registra todo.
En Google Play. Todo lo que hace la app de iOS, en el teléfono que de verdad tienes.
La app completa en tu navegador. Sin descargas, pantalla grande en casa, laptop a la hora de comer.